El plato semanal más solicitado:

04 febrero 2014

Pappardelle con champiñones, una experiencia toscana


De entre la variedad de pastas, los pappardelle son mis preferidos, y éstos con champiñones que subo al blog componen el plato más ocurrente, aunque no el más socorrido cuando se trata de improvisar pues necesitaréis para su elaboración pasta y champiñones frescos. Si disponéis de setas obtendréis un sabor más intenso y original, siendo esta receta la más conocida en los restaurantes reseñada en carta como Pappardelle ai funghi porcini. Pero hoy había unos buenos champiñones y escaseaban las setas en la tienda del barrio. La primera vez que los probé fue en la comarca italiana de la Toscana, de donde son originarios, constituyen una base esencial de su gastronomía popular. Allí es frecuente degustarlos también con ragú de jabalí —hay quienes intensifican su sabor con carne de pato— recetas que me quedan pendientes para su elaboración además de con pescado y marisco. Pappardelle es una pasta contundente, cortada en cintas de dos centímetros y medio, que sacia en pequeñas cantidades, de ahí que su consumo nos sitúe en reuniones en torno a un único plato. La etimología de la palabra, procedente del verbo pappare, traducido del italiano por engullir, nos adelanta que además de degustarla, disfrutaremos de una pasta deliciosa en su versión más genuina.

Ingredientes: Pappardelle, champiñones, aceite de oliva virgen extra, un ajo, vino blanco u oloroso, nata para cocinar y pimienta. Para cocer la pasta: agua, una hoja de laurel, sal y un chorrito de aceite de oliva. Ingrediente opcional: cebolla o puerro.

Elaboración: Mientras en una cazuela hierven los pappardelle con una hoja de laurel, aceite y sal, calentamos en una sartén con una cucharada de aceite los champiñones naturales cortados en rodajas a los que añadiremos unos minutos después un ajo triturado. Si optáis por usar cebolla o puerro, hay que rehogar la verdura antes de añadir los champiñones. Una vez dorados éstos añadimos un buen chorro de vino oloroso y dejamos que se evapore el alcohol. Para entonces ya estarán aldentes los pappardelle, que enfriaremos con un poco de agua, reservando antes un vasito con el caldo de la coccion. Agregamos a la sartén un bote pequeño de nata y removemos con los champiñones hasta alcanzar una textura cremosa. Volcamos los pappardelle y vamos agregando caldo a discreción para mantenerlos jugosos. Toda una experiencia.

Vinos: Acompañad el plato de un Versagia blanco de San Gimignano, o un Raspanti tinto de Gracciano di Montepulciano, de Siena, aromas y sabores toscanos sin igual.

1 comentarios:

Belika acién dijo...

Que plato tan rico y con tan buena pinta me encantan las recetas que pones-

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | JCpenney Printable Coupons